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| 23 de Diciembre de 2001 | |||
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Alcalde "Toco" Garrido, bomberos y polis entregaron alegría a niños más necesitados Navidad que da gusto
"La mayoría de nosotras no tiene pega. Como está la situación, es súper difícil organizarles algo. De todas maneras, la Pascua es una fiesta de los niños. Para una que ya está vieja, es fome", subrayó. Al igual que los cuatro peques de Sonia, otros 250 disfrutaron del verdadero espíritu navideño gracias al tremendo cuore que se gasta el alcalde Antonio Garrido. El que el "Toco" viene organizando esa actividad solidaria sagradamente todos los 21 de diciembre, desde que tenía 17 calendarios y se ganaba los garbanzos vendiendo en las ferias libres. "Empece con 11 niños y ahora fácil vienen 300. Ni siquiera pensaba en la política ni menos en que algún día llegaría a ser alcalde", contó. "En todo caso, la organizaré hasta que me muera, sea o no edil", verseó. La escuelita Nº 123 de Independencia se hizo chica para recibir a tanto cabro chico que llegó para celebrar como el Tata Dios manda el Nacimiento del Niño Jesús. Hasta de la población Julio Soto Peña se dejaron caer en masa. Payasitos y malabaristas fueron los encargados de ponerle color al brillo. Las bebidas se hicieron pocas y los regalos también, pero como el "Toco" es puro corazón, aclaró que nadie se quedará sin su presente. "En la Municipalidad repartiremos después los regalitos", remachó. Bomberos paletas Empapados de espíritu navideño, voluntarios de la Sexta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago concurrieron ayer hasta las dependencias del hospital de niños Luis Calvo Mackenna, en calle Antonio Varas, no para apagar un incendio, sino que para llevar regalos y alegría a los peques enfermos. Lo chori de la movida es que para sorpresa de todos los el Viejo Pascuero entró por la ventana del segundo piso, ayudado por una potente escala telescópica. El voluntario Jorge Lazo explicó que es común que todos los años los "caballeros del fuego" lleguen hasta el hospital a bordo de dos carros y una mecánica. "Nosotros ponemos la bencina y la Municipalidad de Santiago, los regalos. Somos muy bien recibidos por los pequeños, especialmente por los enfermitos de cáncer", advirtió.
¡Grande, mi cabo!Tampoco los carabineros quisieron estar ausentes. En la 43ª Comisaría de Peñalolén tiraron la casa por la ventana y organizaron una cotota fiesta de Navidad a peques y tatas pobletes de esa comuna. El suboficial Ramón Soto Amigo contó que por iniciativa de un funcionario de esa unidad, el cabo Núñez, se realiza cada año una actividad que los deja a todos con la sensación de que sí es posible construir un mundo más solidario.
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