COQUIMBO.-Una noche mágica, con el cielo iluminado por ocho mil kilos de fuegos artificiales, prometió la municipalidad de este puerto cuando las 12 campanadas anuncien la llegada del 2002.
Durante 20 minutos, gigantescos cuetes y viejas más voladoras que el Concorde cruzarán de un lado para otro, con el acostumbrado bochinche que hará retumbar la bahía de Coquimbo, que es donde se realiza el espectáculo.
La empresa española Igual, la misma que hace las gracias en Valparaíso y en otras 17 comunas del terruño, será la encargada del manso espectáculo. Su gerente, Mario Igual, chachareó que la movida estará a la altura de las que se ven en las más importantes ciudades de los Estados Unidos, España y Francia, donde también tienen sus pitutines.
Lo más importante, según el hombrón, es que las medidas de seguridad adoptadas responden a elevados estándares, para evitar que queden mansacas como la del año pasado en Maipú. Dijo que los 120 técnicos que todo el año andan encendiendo las bombas y bengalas tienen ene experiencia, lo que equivale a un signo de garantía.