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| 23 de Diciembre de 2001 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental DR. CARIÑO doc@lacuarta.cl
Como asiduo lector de su Ventanita y, desde Australia, he seguido con atención la polémica que se ha producido por ese consejo que usted le dio a esa cabritilla para que no se tirara los saltos con el hombre de raza negra, pues usted le hacía ver claramente que una tremenda Coca-Cola de dos litros y llena, por añadidura, difícilmente cabría en el compartimento de la puerta de un pequeño refrigerador Fensa, y si lograra entrar, produciría averías de cierta consideración. Al tiempo apareció un vengador de los blancos, picana y rebenque en mano, poniéndolo contra las quinchas por haberse referido de esta u otra manera. Ahora, emergió una dama, al parecer titulada con distinción máxima en artes amatorias y con magíster y doctorado en varias razas, la que reconoce sin tapujos que los negros, por lo general, portan su guapa manija, pero afirma además que no es menos cierto que después del primer round, ni la malta con yeso se las resucita y las blancas quedan mirando para la carnicería, con los ojos de color ídem. Como no quisiera echarle más leña a la hoguera ni revolver el cajón de moscos, creo que todos tienen la razón, hasta la cabritilla templada que quería quedar como anticucho. Usted sabe, Doc, la herramienta, cuando desata pasiones, mueve montañas y descerraja puertas. Pero me asalta una tremenda duda: ¿Qué opinión tendrán las mujeres de raza negra respecto de los hombres blancos en ese tema? Le planteo esta interrogante por si usted, con su cancha y sapiencia, se hubiera entreverado con alguna diosa de ébano en sus andanzas, ya sea como ciudadano normal o como el lobo feroz donde la tía Olga, a la que también tuve el placer de visitar en la adoquinada calle Orompello cuando iba a Conce en mis andanzas nortinas -fui valdiviano y criado donde la tante Nena-. Pero éste no es el punto, creo que si usted no lo supiera -sabemos que también es humano- podría solicitar la asistencia de alguna lectora de su columna o de alguna otra belleza que sea de raza negra, para que nos ilustre cómo perciben ellas esta diferencia, y nos diga si prefieren el maní confitado siempre crujiente y calentito o una manguera de bombero que a los cinco minutos pierden presión. Atentamente,Cachudo.
Canguro:
Luego de hacer un buen resumen de la situación, usted plantea una idea que puede ser interesante para los lectores, ávidos de ampliar sus conocimientos sobre el apasionante deporte del cacheteo. ¿Qué opinan las morenas de fábrica de los galanes blancos que han escudriñado sus misterios de selva oscura? ¿Cumplen su tarea a plena satisfacción de ellas o consideran que el trabuco es demasiado pequeño? ¿Compensan los blancos su mejor octanaje con imaginación y diabluras? Un basquetbolista de color, que lleva varios años llenando cestos en Chile, llamó para desmentir -al menos, en su caso- la versión de la compatriota de que los amantes morenitos se gastan tremendo cañón, pero disparan una sola vez. Modestamente, aseguró que las maltrechas combatientes le exigen la vuelta olímpica después de cada partida. Bueno, la tribuna está abierta.
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