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| 04 de Enero de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Drama canino-policial conmovió a vecinos de población de Lo Prado Cabro de 17 años mató de escopetazo a vecino de 15 porque le pateó el perro El drama canino-policial se inició la mañana del segundo día del nuevo año, cuando Sergio H. Guerra, paseaba pateando piedras, para mantenerse en forma, por uno de los pasajes de la población. En ese preciso instante, desde la casa de Miguel Angel Bravo, de 17 pepas, salió a la calle con el fin de levantar la pata en el poste más cercano y despulgarse a piacere frente a su domicilio, el anónimo cachupín de la tragedia, un can chilensis mestizo, formato estándar, de color café, cuya identidad es mantenida en reserva para no entorpecer las diligencias. El perro, con la amabilidad que lo caracteriza, al ver a Sergio Humberto comenzó a mover alegremente la cola y lo saludó con dos ladridos cortos y uno largo, una frase que cualquier políglota del barrio que domine el idioma, sabe que significa "Salud, hermano. ¿No tiene un par de monedas para salvarme?". La respuesta fue un chute brutal, con el borde externo del botín, que mandó al animal a varios metros de distancia con el costillar listo para la parrilla. Al escuchar los lastimeros aullidos de su mascota llegó hecho una furia Miguel Angel Bravo, quien empuñaba un amuleto de acero inoxidable made in Germany, con el cual tajeó al agresor, a quien no le quedó más alternativa que arrancar y refugiarse en su casa. Desde allí salió un par de horas más tarde, acompañados por sus familiares, rumbo a la Posta 3, donde los costureros de la Sala de Emergencia, luego de coserlo con hilo negro, le dieron una aspirina y lo despacharon de vuelta a la población. A las 18.30 horas el herido ya estaba de nuevo en la calle, dolorido y maltrecho pero dispuesto a reiniciar su vagabundeo habitual y observar bucólicamente la puesta del sol desde un romántico sitio eriazo recién construido, al final de la calle Marga Marga. Iba rumbo a su destino cuando, frente al número 6125 de la calle Pedro Córdoba, se le atravesó un furgón Suzuki Maruti desde donde bajaron Miguel Angel Bravo acompañado de su yunta, Michel González, de 21 años. Esta vez el amo del animalito desbaratado por la patada en vez del cuchillo iba armado de una "pajera", de fabricación casera. Dicen los testigos que el cabro se plantó frente a Sergio Humberto Guerra y, mientras cargaba la escopeta recortada con un cartucho calibre 12, le dijo "Así que vos soy el huevón que odia a los perros", y apretó el gatillo.
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