CIUDAD DEL VATICANO, 6 (ANSA).- El Papa Juan Pablo II expresó que la solidaridad y el apoyo misionero a los niños son particularmente necesarios "donde las tinieblas de la pobreza, del dolor y de la guerra" son más profundas.
"La iglesia, dijo el Pontífice, confía hoy la tarea de evangelizar, en modo especial, a los niños. Este es el significado de la jornada misionera mundial de la infancia, que este año tiene como tema 'Enciende la esperanza' y compromete a los jóvenes misioneros a difundir la luz de la solidaridad, especialmente donde las tinieblas de la pobreza, del dolor y de la guerra se hacen particularmente densas".
"El apoyo misionero a los niños es más precioso para los tantos misioneros que, fieles al mandato de Cristo, operan para la propagación de la Buena nueva hasta los extremos confines de la tierra", añadió.
El Papa recordó que algunas Iglesias orientales, como la ortodoxa rusa, celebran en estos días la Navidad, a las cuales les envió sus augurios y "la seguridad de mi incesante oración".
También renovó el auspicio de que la celebración de la Navidad acerque el momento de la "comunión plena" entre todos los cristianos.