LAS LESERAS: Hablar de las "leseras" es un comodín chileno que suple muchas cosas malas. "Leseras" antiguamente eran las tonterías que se suponía decían los lesos, o sea, los con baja inteligencia. De ahí que se comenzó a llamar "leseras" a todo error, objeto de mala calidad, asuntos sin valor o cosas insignificantes. A propósito, en qué irán a quedar todas las "leseras" que están ocurriendo en el fútbol profesional chileno.
OJO DE ÁGUILA: Ser "ojo de águila" es un privilegio de ciertas personas muy observadoras. Tomando este dicho de la excelente vista de las águilas, se aplicó a quienes no se les escapan los detalles y todo lo ven. A veces también se les llama "ojo de águila" a los intrusos y a las personas muy desconfiadas que revisan todo antes de tomar decisiones, algo parecido a los funcionarios de las notarías que están obligados a ser "ojo de águila", si no, pierden la pega.
EL RIDÍCULUM VITAE: Ojo, lea bien, pues no se trata del currículum vitae, sino del "ridículum vitae", o sea, en vez de tener datos personales verdaderos, algunos desubicados presentan antecedentes dudosos, con información que a nadie interesa y finalmente son puros papeles ridículos.