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| 14 de Enero de 2002 | |||
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Agobiado por una crisis que no avizora salida, el club popular busca una salida perentoria Colo Colo: Una semana al rojo
Se anticipa que la reunión del directorio de mañana martes, en la que se analizará la petición de renuncia del sector opositor liderado por Jorge Vergara Villarroel, podría provocar aún mayores fisuras al interior del cuerpo colegiado, que ve con preocupación el deterioro deportivo e institucional del club más importante del país. El vicepresidente Luis Baquedano reconoció que la situación se presenta demasiado cuesta abajo y reconoce que se le ha pasado por la mente renunciar: "Lo he pensado, pero no significa que sea un asunto resuelto. Sin embargo, antes del inicio de mis vacaciones, el 17 de febrero, tomaré una decisión, y también espero que al interior del club exista una determinación". Con serena firmeza y viril energía, Baquedano confesó sentirse frustrado con su propia gestión, "porque no hemos sido capaces -los directivos del sector de Raimundo Labarca -de producir la diferencia que permita una salida, si bien no nos sentimos responsables de esta situación, porque nosotros nos integramos hace un año al directorio". Y los atados, para nadie es desconocido, tienen un origen muy anterior. "Se nos viene una semana complicada, la reunión del martes puede ser muy dura y espero que antes tengamos algo conversado para evitar mayores confrontaciones, que definitivamente no le hacen bien al club", indicó. Según el vice albo, la actitud de Jorge Vergara Villarroel también será analizada por el directorio "y los antecedentes serán derivados al Tribunal de Etica, porque independiente de las motivaciones que lo llevaron a encabezar la ocupación, dejarlo así sería un pésimo precedente para la institución. No podemos aceptar el caudillismo, ese de los años 60, significaría un severo retroceso". La veintena de socios que ocupó el viernes la sede fue acusada de intentar apropiarse de documentación confidencial guardada en la oficina del "Súper socio", que es de manejo exclusivo del directorio, y los funcionarios que allí laburan lo impidieron. En el plano laboral, el timonel albo enfrenta el paro de los más de cien trabajadores del club, que exigen legítimamente el pago de sus sueldos de diciembre, al margen de los reclamos de los jugadores, impagos desde septiembre del año pasado, más las deudas de primas y premios, que suman millones de pesos. Y ni hablar de la cantidad de demandas laborales y económicas que se tramitan en la justicia ordinaria que, tal como se ha dicho hasta la majadería, no vislumbran salida con la actual regencia, sumida en el más absoluto descrédito. Así, difícilmente Colo Colo podrá iniciar de buena manera el próximo campeonato nacional y la solución debiera venir en el corto plazo. Mientras, el timonel Peter Dragicevic anticipó que entregará hoy su opinión.
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