Una tercera convocatoria para que los dueños de las casitas Copeva, también conocidas como viviendas de nailon, puedan cambiar de domicilio a uno que no se llueva, filtre ni se inunde, hizo ayer el ministro de Vivienda y Urbanismo, Jaime Ravinet.
El anuncio lo tiró a la pelea al destacar que mil 500 familias ya se están trasladando a la Villa Juanita de Puente Alto, Santa Teresita de Maipú o comprando inmuebles en otros lugares.
Esta tercera convocatoria de movilidad habitacional está orientada hacia las villas pop Volcán San José, Daniel de la Vega y Padre Hurtado I y II.
Sobre la lentitud con que se ha desarrollado el proceso, Ravinet indicó que es debido a que "los dirigentes más rebeldes formaron una mesa de trabajo con nosotros para convenir las reparaciones que se harían y concordar, y esto tomó su tiempo".
Sobre la disposición de que las viviendas de Serviu no se podían enajenar en cinco años, recordó que ahora es posible arrendarla o venderla, siempre que los recursos se destinen a la compra de otra casa.