TULKAREM, Cisjordania (AP).- Las dos mayores facciones palestinas dijeron el martes que respetarán una tregua, pese a la matanza de un cabecilla miliciano en Cisjordania por la explosión de una bomba atribuida a Israel.
Pero los partidarios del jefe muerto, Raed Karmi, cobraron venganza horas después, cuando mataron a un soldado israelí e hirieron a un oficial que había descendido de su vehículo blindado para interrogar a dos palestinos en un puesto de control.
También el martes, el cadáver de un hombre israelí fue hallado en un automóvil baleado en el poblado palestino Beit Sahour, dijeron fuentes palestinas.
La prensa israelí se refirió a la muerte de Karmi como una "eliminación selectiva", y el respetado diario Haaretz atribuyó a funcionarios de la defensa que no identifica haber dicho que Israel lo mató.
Karmi, de 27 años, era el jefe de las Brigadas Al Aqsa, una milicia vinculada al movimiento Fatah del jefe palestino Yaser Arafat en la ciudad cisjordana de Tulkarem. Se jactaba de haber matado a dos propietarios de un restaurante en Tel Aviv, e Israel dijo que mató a un total de nueve israelíes.
El martes, en el cortejo fúnebre de Karmi, unas 5.000 personas marcharon por las calles de Turkarem y docenas dispararon al aire."Es un héroe. Mató soldados y colonos. Estamos muy orgullosos de él", dijo un muchacho de 13 años, Moutassem Yehiyeh.