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| 16 de Enero de 2002 | |||
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Jennifer Flowers asegura que quiere pasar inadvertida Ex amante de Clinton se compró un burdel y se instaló con un piano bar La mujer compró, en el corazón del Barrio Francés, el famoso e infame "Kelsto Club" y lo transformó en un piano bar, donde por las noches se escucha jazz y blues. Jennifer Flowers, la única amante nunca admitida por el ex Presidente de Estados Unidos (Paula Jones y Mónica Lewinsky no han tenido el honor), se estableció en Nueva Orleans hace dos años, después de una serie de mudanzas por todo el país. "Decidí quedarme aquí para siempre -explicó la mujer a un enviado del New York Times -. Nueva Orleans es la ciudad de los escándalos, un lugar donde puedo pasar inadvertida". El local comprado por Flowers en sociedad con su marido, Finis Shelnutt (un acaudalado agente inmobiliario), tiene una rica historia: el "Kelsto Club" fue, antes de la Segunda Guerra Mundial, uno de los burdeles más famosos de Nueva Orleans. Luego se transformó en el bar "Bogie and Me" administrado por una mujer que aseguraba haber sido la amante de Humphrey Bogart y por último fue un restorán manejado por travestis asiáticos. En el piano bar de Jennifer Flowers, que se encuentra justo frente al conocido restorán "Antoine's", se reúnen cada noche grupos de turistas que le piden a la célebre propietaria que suba al escenario. Jennifer no se hace rogar y canta para los visitantes que encuentran su voz "muy sexy".
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