En pleno Paseo Ahumada y con la presencia de cientos de pericos que andaban dando jugo por el centro disfrutando de lo fresquito del mediodía, el piloto nacional, Eliseo Salazar, presentó ayer su toco nuevo, con el que se aporreará en esta temporada de la Indy Racing League (IRL), que parte el próximo 2 de marzo en Miami.
La gracia del flamante bólido, lo que tiene muy chocho al muñeco, es que lleva pintado en su carrocería los colores de nuestra bandera nacional, hecho inédito en la estrellante carrera del piloto, que ahora correrá con las monedas y el auspicio del Banco de Chile.
"Siempre los fanáticos preguntaban que ¿cuándo vamos a tener la bandera chilena en el auto?. Hoy (ayer) es un día histórico porque el auto llevara los colores chilenos y con eso esperemos alcanzar el triunfo", señaló el piloto que se dice más chileno que los porotos, la empanadas y el jote juntos.
Extraoficialmente se supo -según comentó la mentada fuente de los otros- que los diseñadores del auto le hicieron media tapa a Salazar, ante la petición de que la carrocería del coche fuera de goma.
Respecto al desafío que se le viene encima, la principal meta de nuestro coterráneo será mejorar su quinto lugar del año pasado a lo largo de las 15 carreras que contempla la temporada 2002. Para eso, anoche se las emplumó a Yanquilandia para entrenar y debutar un mes después en el óvalo de Homestead, en Miami.