Acostado, en el sexto piso de la clínica de la Universidad Católica, y en pleno proceso de recuperación, se encuentra el popular humorista criollo Ernesto Ruiz, más conocido como "El Tufo"
Al centro asistencial llegó hace casi diez días para someterse a una intervención quirúrgica, debido a un problema a la próstata, algo rutinario y común a sus 64 años. Sin embargo, su cuadro se complicó debido a una caída que sufrió en el baño del nosocomio. "Qué le voy a hacer... me saqué la cresta", indicó en tono festivo, con la misma voz del personaje que lo ha acompañado durante los últimos cuarenta años.
- ¿Cómo es su actual estado de salud?
- Estoy bien, la mala yerba nunca muere.
- ¿Cuándo se va pa' la casa?
- Aún el médico no me da el alta, pero aquí estoy súper bien. Tengo varios compañeros de habitación (señala a tres enfermos que permanecen en sus respectivas camas) y varias enfermeras de miedo que me tratan con mucho cariño. Todo bien hasta que llega mi señora... ahí se acaba el pololeo.
- ¿Le hubiera gustado ser parte del Festival de Viña?
- Y cómo no. Este año me comuniqué con Felipe Pavez y éste me derivó con Jorge Pedreros. En mi máquina de escribir hice un libreto, a petición de Pedreros, y cuando lo tenía listito me dijeron que ya todo el queque estaba cortado y no había cabida para un humorista nacional. Siento una gran admiración por Pedreros, pero no concuerdo con la forma en que se hizo la selección este año.
- ¿Por qué lo dejaron fuera?
- Es que yo me merecía ir. La primera vez que pisé la Quinta Vergara fue en 1987 y fue un éxito total. Si no me creen hay videos y prensa de la época. Si es que me hubieran llamado para ir al festival hubiera donado el dinero a la Teletón y al Hogar de Cristo. Es que tengo un buen pasar y no necesito el dinero.
- Trascendió que los organizadores del certamen dijeron que el humor local "no es exportable". ¿Qué opina?
- Se han dicho muchas cosas. Pedreros dijo que hay humoristas que serían capaces de matar por ir al Festival y yo, sinceramente, no creo que sea tan así. Se dijo, además, que había que renovar el humor... y Gloria Benavides, con todo su talento, ha estado innumerables veces en el escenario. Mi rutina se puede vender en cualquier parte del mundo porque representa al hombre popular, al trabajador.
- ¿Qué oficio tiene El Tufo?
- El Tufo es un jornalero. Es mucho más que un curagüilla... es un hombre común y corriente que goza como lo hace el pueblo. Quizás El Tufo sea vetado porque habla como un curado, pero es más lícito un huequito como el tal Yerko Puchento o un pato malo, como El Malo. No sé. Aplaudo a todos quienes son capaces de hacer reír, pero no comparto con los que se sienten capaces de censurar las risas del pueblo.