"El dolor que tengo en mi pierna me aplasta... me aniquila desde hace dos meses", asegura con rostro compungido el cómico actor-cómico Coco Legrand, tras el estreno de su más reciente obra, "Hasta Aquí no más llegamos", y a horas de internarse en una clínica privada a someterse a una delicada intervención quirúrgica a la columna vertebral.
Ante un teatro lleno -viernes y sábado actuó a tablero vuelto-, el conocido artista realizó la primera parte de la marcha blanca de su nuevo espectáculo de carcajadas, siempre en la sala de su propiedad, ubicada en el corazón de Provi, el Circus OK.
En el estreno, Legrand cojeaba. Aunque intentó esconder el problema con su capacidad y profesionalismo, el público pudo percibir que sus extremidades no respondían a sus órdenes. Incluso un par de sillas sobre el escenario sirvieron para que se sentara, siempre con una talla de por medio.
Sobre las tablas, el popular Coco mostró un show variado, compuesto por bailarinas, diferentes escenografías, su hijo (Matías) como actor y él con varios personajes, entre ellos un pelador virus computacional que no deja mono con cabeza.
Como toda primera función, la del viernes no estuvo exenta de problemillas de última hora: una moto, utilizada en uno de los segmentos, no encendió; los micrófonos inalámbricos chicharrearon y se acoplaron a su regalado gusto.
Sin embargo, el resultado del espectáculo no pudo ser más satisfactorio para Legrand. Risas al por mayor y el sabor del deber cumplido, pese al notorio problema físico que lo afecta.
- ¿Cómo se sintió sobre el escenario?
- Era la primera vez que lo hacíamos con público. Imagínate, con el peso extra de mi enfermedad. Había que preocuparse de todo, ver que todos los cambios resultaran, que el sonido esté perfecto, en fin. Encontrar los detalles para que la gente se entretenga más.
- ¿Definitivamente el lunes entra al quirófano?
- Sí, tengo la preocupación que tiene cualquier persona que se somete a una cirugía, pero el dolor que tengo es cargante, me aplasta, me aniquila. Así es que voy a tener que entregarme al cuchillo, no hay vuelta.
- ¿Le costó mucho tomar la decisión?
- Yo quería haberme operado en marzo, pero no soy capaz de llegar hasta esa época, así es que preferí sacrificar un poco el espectáculo.
- ¿Desde cuándo comenzaron los dolores?
- Alrededor de dos meses y cada vez se va haciendo peor y eso me llevó a tomar la determinación drástica de operarme. Siento dolor más que nada en la pierna.
- ¿Sobre el escenario cojeaba de verdad o estaba ironizando?
- No, me duele mucho. Las sillas eran para poder mantenerme, aunque las ocupe poco. Eran sillas para descansar porque mucho rato de pie y caminar me produce un gran dolor. Necesito estar a costado o sentado. De hecho antes de venir al teatro estaba durmiendo en mi casa.
- ¿Qué va hacer durante los meses post-operatorios?
- Son dos meses. El primero de recuperación y el otro mes para tomar el ritmo natural, poco a poco. Producir mejor la parte monólogo y el show. Tengo la esperanza que en treinta días debería quedar bien.
- ¿Dónde se operará?
- En este momento se esta viendo lo que determine el médico. Puede ser alguna de las clínicas de allá arriba, de las buenas.