Para explicar sus buenas migas con el analista de inteligencia Lenin Guardia, procesado por el envío de las cartas-bombas, fue interrogado ayer el empresario y presi del Club Deportes Arica, Miguel Nasur, quien concurrió a las 10 de la matina -peinadito y con los zapatos lustrados- hasta el despacho del ministro de fuero Jorge Zepeda.
Trascendió que la razón de su toma de declaración, que se prolongó por tres horas- se debía a que las misivas-boom enviadas a la Embajada de Estados Unidos la oficina del abogado Luis Hermosilla habrían sido supuestamente construidas en una de las máquinas de propiedad de Nasur, quien mantenía una relación comercial con el analista.
A su llegada, además de manifestar su extrañeza por la citación a declarar, el empresario explicó que Lenin Guardia es su amigo desde hace dos años y medio y además trabajó con él en los casinos que posee en Puerto Natales, Lima y Trujillo, estas dos últimas ciudades del Perú.
Sobre los comentarios de que Guardia lo habría asesorado en el tema de la toma de Peñalolén, terrenos que son de su propiedad, Nasur respondió que "no, en absoluto. Él sabía todo lo que pasaba, pero ése era un problema con los pobladores y la justicia, de gente que se toma un sitio ilegalmente y que están pidiendo sus casas al Gobierno y en ese sentido estamos esperando una solución pronta para que yo tenga la solución de mi terreno y los pobladores de sus casas".
Además del empresario y dirigente, el ministro Zepeda ya ha tomado declaración a otros siete empleados de la oficina de Nasur y tendría citado para los próximos días al ministro del Interior José Miguel Insulza, al igual como lo hizo con su jefe de gabinete, Guillermo Miranda, quien ya en dos ocasiones ha cantado clarito ante el magistrado.