Al técnico de Wanderers, Ricardo Dabrowski, no lo hace reír ni un sindicato de payasos luego que sus dirigidos sumaran el lunes la segunda derrota consecutiva, esta vez ante U. de Chile. Y para peor, los caporales del club le dijeron que no quedan chicharrones para la contratación de nuevos refuerzos.
El "Polaco" cachó que el equipo anda su resto fallo al caldo y si bien reconoció que los cabros todavía están duros a causa de la exigente pretemporada, igual han mostrado baches futbolísticos imperdonables, especialmente en la defensa y en la portería.
Según Dabrowski, "solicitamos refuerzos, pero los dirigentes respondieron que no hay dinero", y reiteró que para collerear de verdad en la Copa Libertadores no se pueden dar ventajas y es preciso potenciar el plantel, al que le pena un líbero que sepa con la pelotita.
El lateral zurdo Eros Pérez, que figuraba entre los candidatos a vestir la casaquilla del campeón, fue descartado porque, según los caporales porteños, se subió por el chorro y tiró la poruña por ocho guatones de pesares. También aparecían en carpeta los zagueros Adrián Rojas y Marcos González, especialmente el primero, al que Dabrowski dirigió en Palestino. Pero no pasa nada.
Por otro litro, algunos valores jóvenes emigrarán cedidos a préstamo. Mauricio Neveu marcharía a La Serena, el delantero Sergio Zúñiga a Everton o Talcahuano, mientras Ronny Vergara ya ancló en Puerto Montt. Si llegan monedas por las cesiones, podría contratarse algún muñeco, dijeron los guaripolas caturros.