La tendalá misma quedó en el circuito tras la eliminación de los principales cabezones de serie en el Abierto de Australia, movida que está en la fase de cuartos de final y cuyos principales sembrados no están entre los 8 mejores tenistas del torneo.
Esto se ha visto reflejado en todas las peripecias que han tenido que hacer el piño de apostadores que giran en torno al certamen tenístico, como por ejemplo la Agencia Oficial de Corredores de Apuestas.
Los magos de las probabilidades y de las monedas fáciles debieron alterar profundamente la nómina principal de raqueteros favoritos, así como las tarifas que iban a pagar en caso de que algún apostador le pegará el palo al gato con el ganador de la cita "cangura".
Por ejemplo, después que Marat Safin descharchetó a Pete Sampras, el ruso pasó a ser el principal favorito (2,75-1) de las apuestas, en lugar del 13-1 que pagaba antes de comenzar el torneo, mientras que el sueco Thomas Johansson pasó de 6-1 a 7-1.
Antes de los octavos de final la Casa de Corredores recibió una apuesta de 3.000 dólares a favor de Safin, quien en ese momento estaba pagando 13-1, mientras que el chileno Marcelo Ríos saltó de 7-1 a 10-1, luego de la espectacular forma que se le ha visto en los cuatro partidos que lleva ganados de forma clara y contundente.