El 2002 de Thalía ya está totalmente organizado. La agenda de la cuate tiene anotada tal cantidad de proyectos que su deseo de ser madre quedará postergado, de común acuerdo con su pierna peluda, Tommy Mottola, para mediados del 2003.
La copucha la entregó en un programa de tevé Yolanda Miranda, madre de la cantante, actriz y animadora. Al hablar del tema, la señora llegó a tal grado de chochería que exclamó entre lagrimones, "imagínense una Thalita... me volvería loca, pero todavía hay que esperar".
Sobre lo laboral anunció que su hijita está en pleno proceso de producción de un nuevo CD que, según sus palabras, "viene tremendamente maravilloso". También se ha comentado que la intérprete de "Arrasando" ha recibido varias propuestas para actuar en telenovelas acompañando a cototudos galanes de por allá, pero la chicuela los rechazó porque, por ahora, la prioridad es levantar su alicaída carrera musical, que durante el 2000 y 2001 no logró la meta planteada: convertirse en una diva latina.