Una mañana recreativa y a todo cachete pasaron cincuenta pitufines de la comuna de Ñuñoa, que, acompañados de sus papis y mamurris, llegaron hasta la sede de la Corporación Cultural para ver una nueva versión del clásico cuento infantil "Pedrito y el Lobo", totalmente al gratín.
La obra, que fue montada por los teatreros de la compañía "Sobre Ruedas", sirvió para ponerle el broche de oro a la Temporada de Teatro Infantil de Ñuñoa, que cada domingo de enero presentó una obra distinta con la que deleitó a cientos de chiquiturris.
Marcel Venegas, quien hizo las veces de un taquillero Pedrito, que en lugar de cuidar a sus ovejas prefería bailar rap, explicó a La Cuarta, la dramática, que la obra ha sido recibida muy bien por los pitufines que la han visto "desde mayo del año pasado".
"Ésta es la historia de un pequeño pastor muy bueno para mentir y que cuando necesita que le crean, nadie lo hace. Ahora, nosotros la adaptamos para que los niños de hoy la entiendan mejor", verseó.
Y claro que estos jóvenes actores modificaron el cuento, porque además de que Pedrito baila rap, el malvado Lobo se hace pasar por un empresario de la música, que quiere hacer un video clip con las ovejas, cuando en verdad lo único que quiere es mandárselas al buche.