Pelando que el sistema no es redondamente voluntario, guaripolas de la Comisión Defensa de la Juventud Socialista se cuadraron ayer ante el proyecto de ley del nuevo Servicio Militar que les presentó el subsecretario de Guerra, Gabriel Gaspar.
El personero expresó que la normativa debería salir del horno en el curso del año, puesto que este mes estacionó en el Comité de Defensa de la Cámara de Diputados. Agregó que se trata de fomentar la voluntariedad mediante incentivos de reclutamiento, económicos, de escolaridad, de capacitación y de laburo para los pelados de 18 peras.
Indicó que con la inscripción automática el lolo debe manifestar en el cantón su intención de colocarse casco y bototos, y dónde prefiere hacerlo. Si no se llega al ciento por ciento, correrá un sorteo nacional, proporcional a las comunas y con todos los inscritos.
Los llamados a hacer sapitos y tiburones pueden apelar por paternidad, ser sostén de familia, estudiantes seminaristas o víctimas de violaciones a los derechos humanos.