Destrozada se encuentra Clarisa Jara, quien diariamente llora por su pequeño Kevin, de 4 años, que padece de una parálisis cerebral y epilepsia, y hace dos vive conectado a una máquina para respirar. Ella asegura que ya no tiene vida propia, que vive por su hijo y que el día que Dios se lo lleve al Cielo, ella partirá con él.
Lo que más le preocupa a Clarisa es conseguir el dinero necesario para realizarle al pequeñín una resonancia magnética, aunque siente que está entre la espada y la pared, porque los médicos le explicaron que, producto de la anestesia, Kevin podría morir.
La medicina ya dio su veredicto, el niño está desahuciado, pero el destino aún no se pronuncia y, mientras haya tiempo, la ayuda consistente en pañales Pampers XG y leche ADN Fibra, será bienvenida en la dirección Lorena 9099, departamento 12-C, en el teléfono 780-92-97, o bien, en la cuenta del BancoEstado 297-600-905-04, perteneciente a la hermana de Kevin, Ingrid Jara.
Clarisa Jara añadió que tiene una sonda que no es apta para su hijo, por lo tanto, está dispuesta a donarla a otra persona que la necesite.