A Michelle Castillo todo el mundo la quiere. La gringa con sus ojitos azules y su gran sencillez se ganó el corazón de los aficionados nacionales que, como bien dice la canción, quieren mucho al amigo cuando es forastero. Mijita, por supuesto, se ha encargado de corresponder a ese cariño con su gran rendimiento en las pistas. Siempre trata de triunfar y como ella no sólo es guapa por la pinta, a veces ha ido a parar al suelo en alguna aparatosa rodada. Por eso los muchachos de la galería la quieren bien.
En este Derby 2002, la Michelle llevará las riendas de Tronare, un potrillo que se está colocando la malla de favorito gracias a sus excelentes cotejos.
"Tronaré ha estado muy bien -le comentó a nuestro corresponsal Alejandro Martínez- ha trabajado como para llegar en perfectas condiciones al Derby, lo importante es que ahora con más distancia estuvo aún mejor; se que el año pasado también fui favorita y no gané, pero este año la cosa será distinta: si todo sale bien y la suerte me acompaña voy a ganar esta carrera. En el último apronte no exigí para nada al caballo, sólo los últimos 100 metros lo apuré, realmente lo estoy guardando todo para el Derby, confío en el triunfo".