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| 31 de Enero de 2002 | |||
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Estremecedor drama: Quedó en silla de ruedas y marido dejó pega para cuidar a niños Joven madre lisiada intentó suicidarse por falta de alimento para sus tres querubines
Los vecinos de la villa La Providencia, de Maipú, estaban capeando el calor dentro de sus hogares cuando escucharon los gritos de Juanito, Stefani y la Caterine, los hijos de Patricia. Al salir a ver qué pasaba, hallaron a la mujer al borde de la escalera y a punto de tirarse guarda abajo. Comenzaron a hablarle y a decirle que la vida había que vivirla pese a los problemas y que todo tenía solución. Patricia se calmó, echó para atrás su silla y escuchó al teniente Claudio Teixidor, de la 25ª Comisaría, quien acudió presto al lugar para brindar ayuda. "La convencimos, pero el trabajo de los vecinos fue gravitante, ellos lograron sacarla de su idea. Creo que necesita ayuda de un especialista, nosotros no podemos hacer más", explicó el oficial. Más calmada, la mujer contó que "me sentí inútil cuando mis hijos me pidieron leche y yo no tenía, ni tampoco plata para comprar... Ellos no entienden que no hay. Hay que estar en mi lugar para entender todo lo que he pasado".
Maldito diciembreEl 14 de diciembre de 2001 Patricia llegó de urgencia al Hospital San Borja-Arriarán con siete semanas de embarazo y sangramiento. Le dijeron que había abortado y le hicieron un raspaje. Resignada se fue a casa, pero dos días más tarde volvió al centro asistencial con fuertes dolores. Le hicieron un nuevo raspaje.¿Las consecuencias? Trombosis profunda en ambas piernas, lo que se sumo a una feroz depresión, diabetes y su pésima situación económica, ya que no puede trabajar así y su marido -Juan Castañeda- dejó su pega para atender a los tres peques. "Estoy desesperada -relató Patricia-, ya no soporto más. Tenemos que depender de la caridad de la gente, pedir plata, pedir que cuiden a los chicos, pedir que me ayuden a bajar la escalera... Y todo empezó en el hospital. Lo peor es que nadie me ha dado una explicación ni menos ayuda". Junto a su esposo critican al Ministerio de Salud por prometerles ayuda y no cumplirla. "Aseguraron que la llevarían al Hospital del Salvador, pero eso duró hasta que estuvo la ministra Bachelet, ahora desconocen todo y tengo que pagar autos para trasladarla al Padre Hurtado, que nos queda súper lejos", dijo Juan. Lo que más desean ahora es reunirse con el ministro Artaza para que les brinde alguna ayuda. Del municipio, que los ayudó al principio, piden que les acepte gratuitamente a sus hijos en un jardín para que él pueda trabajar, "nada más". "Yo soy guardia privado y quiero aprovechar de pedir que alguien me contrate cuando los niños puedan ir al jardín (765-3456)", señaló, dejando de lado cualquier orgullo.
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