De La Legua resultaron ser los dos patos malos que atravesaron con un punzón y un sable de 50 centímetros de largo a un cabro de 21 años con quien tenían viejas cuentas pendientes que urgían por una factura.
De paso, para no irse con las manos vacías, los hampones le robaron su bicicleta a la víctima.
Los detenidos son los hermanitos David y Mauricio Ossandón, de 20 y 19 años, respectivamente, ambos domiciliados en la calle Pedro Alarcón de "La Ele Ele".
Los perejiles fueron apañados en El Bosque por oficiales de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de Ñuñoa.
Se estableció que los hermanos Ossandón son adictos a la chicota y que de puro odiosos apuñalaron a Juan Jesús Carrasco Palma, en la plaza ubicada en la esquina de Comandante Riesle y Pedro Alarcón.
Durante la trifulca, el finado alcanzó a tirar unos aletazos en contra de sus asesinos, quienes recibieron una buena dosis de cornetes en el cráneo, además de unos cortes que los amigos de Carrasco Palma les pusieron con cuchillos y puntas.