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| 31 de Enero de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Por culpa de una de esa malditas mujeres autosuficientes, estoy viviendo una pesadilla. Yo había terminado con mi polola, profesional brillante, por muchas cosas que no valen la pena nombrar. El problema es que hace poco me enteré que estaba embarazada y, por mucho rencor que le tenga, sé que ese niño es mío. El tema es que la llamé y le dije que aunque hubiéramos terminado, yo no quería dejarla sola. La respuesta de ella me dejó helado. Me dijo que no me necesitaba para nada, porque tenía un buen sueldo y podía sostener sola al niño perfectamente. Le dije que no sólo de plata vive un niño, sino que también de afecto y que yo tenía que ejercer mi paternidad. Me cortó el teléfono. En lo últimos días se ha estado cambiando de casa y en el trabajo no me la pasan, si llamo yo. Total que me enteré que ella se fue a tener la guagua a un hospital de otra ciudad, para asegurarse que yo no pueda estar para inscribirla. Para peor, me enteré que todo esto lo hace porque le salió una beca en otro país y que le comentó a un amigo que nunca quiso que yo reconociera al niño, para poder sacarlo del país sin mi firma. Yo sé que un montón de hombres estaría feliz que la mina se hiciera cargo solita de una guagua, pero yo quiero ver a mi hijo. Padre Mi perro:
Se nota que sangra por la herida. Y como soy más intruso que mano de matrona, me habría gustado saber por qué razones se terminó el romance, tan galopeado, que tuvo consecuencias a nueve meses plazo. Sospecho que ella es la agraviada y, por eso, le bajó la cortina en forma lapidaria, sin derecho a pataleo. ¿Qué ocurrió, hombre? Cuénteme la firme. Creo que es sincero al decir que quiere ejercer su paternidad, pero ésta es mucho más bonita y fuerte cuando se hace en el matrimonio. O sea, se es también el papá legal. Tal como están las cosas, no tiene ninguna posibilidad de arreglar las cosas a su manera, porque ella no desea y parece que tampoco le conviene que le dé su apellido al cachorro, engendrado cuando le daban duro al merequetengue. En este momento, parece que usted es el diablo para ella y no quiere que se acerque y tampoco le interesa conversar sobre el tema. Si es cierto lo de la beca, tendrá que resignarse a no tener ni siquiera una foto del fruto de su amor. Lamentable y penoso para usted. DR. CARIÑO |
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