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| 01 de Febrero de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Preso obrero que firmó pacto con el diablo. Su hermana se salvó jabonada Mató a su madre para que el mandinga lo convirtiera en un califa rico y bacán El caso, un desafío de miedo para los fiscales de la reforma procesal penal por lo cual posiblemente éstos deberán declararse incompetentes y dejarlo en manos del Tribunal de la Santa Inquisición, llegó a oídos de La Cuarta luego que Mauricio Reyes Esparza, de 29 años, llegó a visitar a su madre, Ilda Esparza Días de 44 años. La mujer vivía junto a otro de su hijos, Carlos Enríquez Reyes Esparza de 28, en la parcela El Sauce, sector de El León, en la localidad de Copiulemu, Octava Región. Al llegar a la casita Mauricio se enfrentó con un macabro espectáculo. En la cama de su dormitorio yacía el cadáver de la autora de sus días horriblemente mutilado. La mujer fue golpeada hasta morir con una piedra y luego rematada con una horqueta y un chuzo. Aterrado, Mauricio corrió hasta el retén de Carabineros y esa misma noche, antes que comenzaran a cantar los chunchos de mal agüero y a volar los murciélagos, presagio de muerte, los polis salieron a buscar al principal sospechoso. Lo encontraron talando pinos, pero su detención no fue fácil. Echando espuma por la boca y profiriendo alabanzas al demonio, Carlos Enrique opuso tenaz resistencia. Gritaba que tenía El Poder y que podía fulminar con su mirada a sus enemigos, o disolver con su saliva sulfurosa a quien se le pusiera por delante. Cuando por fin se calmó, relató que durante la última noche de luna llena, y luego de recitar conjuros secretos y beber una menjunje cocinado con semen del ahorcado, tierra de cementerio y pezuñas de la Gran Bestia había llamado al cachudo, discando el 800-131313-666 y firmado un pacto de sangre con el Amo de la Oscuridad. El diablo se comprometió a darle poder y riqueza si sacrificaba a su madre y él obedeció sin mayores problemas de conciencia. Más aún, según declaró el detenido, Luzbel se comprometió a hacerlo más bello que Gonzalo Cáceres y a fortalecerle su Anaconda Albina si mataba a su hermana, lo que no alcanzó a cumplir por falta de tiempo. Aterrados, los carabineros, luego de rociar con agua bendita toda la parcela, pusieron al detenido a disposición del juez Alejandro Alvarez quien ahora deberá decidir si somete a Carlos Reyes a un examen siquiátrico antes de enjuiciarlo, de acuerdo a las leyes del siglo XXI, o sencillamente ordena quemarlo en la plaza pública, tal como se hacía con las brujas o los seguidores de Satanás, durante la Edad Media. Menudo problema para Usía.
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