Los incansables defensores de las ballenas, los chicos de Greenpeace, interpusieron un recurso de protección contra el Instituto de Salud Pública por faltar a una resolución del Ministerio de Salud que prohíbe quemar todo tipo de residuos industriales, como los remedios.
"El 18 de enero el organismo autorizó la incineración de fármacos en la Región Metropolitana, contradiciendo la resolución 7077, de 1976, que prohíbe dichos actos", denunció el jefe ecológico, Gonzalo Villarino.
Aunque no pudo precisar el volumen de los medicamentos, explicó que entre los residuos industriales los farmacológicos son los más peligrosos, porque emiten dioxinas y furanos, que son las sustancias químicas artificiales más cancerígenas que se conocen.
"Greenpeace denuncia al Instituto de Salud Pública por su actitud irresponsable frente a la comunidad, y enfatiza en que la medida decretada por la directora del ISP, Jeanette Vega, es arbitraria e ilegal", verseó Villarino.
Como broche de oro, recalcó que de no frenarse esta situación, las farmacias podrían comenzar actuar de la misma manera.