Al aguaite y en estado de alerta máxima se mantienen los trabajadores de consultorios pop, quienes a las tres de la madrugada de ayer depusieron la toma del Ministerio de Salud que iniciaron el jueves en protesta por el no cumplimiento de parte del Gobierno de los acuerdos suscritos con el gremio, con el objetivo de retomar las conversas con la autoridad sanitaria.
Tras una maratónica sesión que se prolongó por más de 10 horas y donde tanto el ministro Osvaldo Artaza como el subsecretario Gonzalo Navarrete terminaron con así unas ojeras, ambas partes pusieron la mosca en un acuerdo que permitirá buscar una solución salomónica al conflicto.
"El plazo original para materializar los acuerdos venció el 29 de enero. Hoy (ayer) es 1 de febrero, por lo tanto nosotros estamos en un proceso acelerado de construir esos acuerdos concretos que nos permitan bajar el estado de alerta", expresó el profeta de los funcionarios de la salud municipalizada (Confusam), Esteban Maturana.
Tras reunirse con dirigentes de la CUT, añadió que en el corto plazo el gremio persigue concretar una política de remuneraciones equitativa, un bonifacio de 78 lucas por cada laburante, un fondo de incentivo al retiro y una asignación especial para conductores de ambulancia.