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| 03 de Febrero de 2002 | |||
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Se desnudan, sacan la lengüita, susurran y juguetean a pedido de fogosos cibernautas Divas porno derriten computadores en el primer video chat sexual "made in Chile"
La gracia más fogosa del sitio es un video chat eroticón, donde las jóvenes y audaces Pamela, Vanessa y Francisca coquetean, bailan, se desvisten con cadencia, juguetean entre ellas, se muerden los labios y susurran ante la mirada de hasta 45 cibernautas de un paraguazo. En total son más de 70 mil visitantes los que el video chat ha tenido en sus dos meses de marcha blanca, los que se deberían multiplicar con el lanzamiento oficial de la página web durante la próxima semana. Entre otras novedades, trae video conferencia, donde además del cuarteo del computín, la muñeca también podrá ver las contorsiones, caras y movimientos de su enamorado con el ratón en la mano. El rostro (y cuerpo) oficial de estas guerreras es la actriz porno nacional Pamela Serrat, quien a sus tiernos 23 años ha protagonizado tres películas para quedar con la lengua afuera -"La Universitaria" (Bolivia), "Apelación Sexual" (Chile) y "Los Archivos Triple X" (Argentina)- y tiene varias otras en carpeta.
Orgullosa de ser vanguardiaLa Pame se siente orgullosa de encabezar la vanguardista actividad en el ciberespacio, porque "es muy entretenido, se conoce a ene gente cariñosa y además con esto se está abriendo la mente de la sociedad chilena... Y eso se nota porque mucha gente dice 'qué bueno que estén haciendo esto'. Es algo que faltaba y por eso tanto éxito. Ojalá que las chilenas y chilenos abran los ojos y se den cuenta de que no tiene nada de malo".Respecto de su pega, dice que "es un trabajo igual que otro, súper profesional, y uno se esfuerza para hacerlo lo mejor posible. El contacto que se da con harta gente al mismo tiempo es lo mejor que hay". Junto a Vanessa y Francisca, Pamela llega a su pega a las 10 de la mañana, como lo haría una secretaria. "Me maquillo, me visto... Bueno, me desvisto, me pongo ropa sensual y empiezo a chatear; de a poco va entrando la gente y yo respondo persona por persona", contó toda coqueta. A la 13.30 horas, cuando el teclado y el mouse están hirviendo, se va con sus compañeras a colación. Vuelve una hora más tarde y, después de ponerse y sacarse la ropa interior varias veces, se va a las seis de la tarde con la satisfacción del deber cumplido.
Cualquier cabeza de pescadoAl momento de pedirle cosas a las cabras, los varones dan rienda suelta a sus deseos más ocultos. Primero parten tímidos, solicitando que muevan la mano para saber si es de verdad tanta maravilla. Una vez hecha la comprobación le escriben tiernos "suéltate el pelo" o "mójate los labios", para después de unos minutos decirles con mayúscula y letras rojas: "muéstramelo todo, mamita, don't stop... Soy tuyo, mamucha...".Pamela cuenta que "me piden que les mande besitos, que me saque el sostén o que les baile, cosas suaves en todo caso". Vanessa, de 25 años, se mete a la conversa para decir que "lo más audaz que me piden es que toque a alguna de las chiquillas, que bailemos juntas. Lo más audaz es que juguemos con el consolador". Francisca, con sus 29 cálidos años, enumera los pedidos más reiterativos al otro lado de la pantalla: "Que me toque las pechuguitas, que me meta el consolador, que le bese los pechos a alguna niña... Pero no hay drama, no somos lesbianas, sólo se trata de hacer lo más reales posibles las fantasías de los hombres". Las tres coinciden en que las peticiones no son muy fuertes, pero creen que cuando el sitio sea pagado -10 lucrecias por mes, con derecho a todo-, los visitantes van a ir poniéndose más puntarelis. "Al ser pagado vamos a usar más cosas, además vamos a estar solitas en una cabina y ahí habrá más libertad", acota Vanessa. Pamela la interrumpe para decir que será "sin ningún tipo de límite. Ahora están muy tímidos, como tú, que estás temblando entero, pero ya se les va ir pasando y se les van a ocurrir más cosas, papito".
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