Una carta dirigida a Don Ricky, en la que proponen que durante los meses de enero y febrero los costos de los peajes sean igualitos que los fijados para los días hábiles, con el objetivo de estimular y no dificultar el turismo y la diversión, dejaron en La Moneda los chiquillos del Movimiento por la Tolerancia.
El guaripola del grupo, Rodrigo Alvarez, manifestó que el incremento de los precios- casi el doble- constituye un obstáculo para la clase media que quiere salir a descansar como todos los mortales.
El dire puso como ejemplo lo que ocurre en la ruta Nogales-Puchuncaví, en la que los papús y camionetas durante la semana cancelan 750 pesotes, pero durante los fines de semana deben desembolsar 1.450 piticlines.
Los cabros ya habían metido bulla hace un año por este mismo tema. En ese entonces habían mandado otra carta a la Dirección de Vialidad, y aún no reciben respuesta, en una clara muestra de que los pescan poco.
Pero como son duros de cabeza, no descansarán hasta que las autoridades entiendan que "no hay una razón lógica para que los peajes sean tan altos los fines de semana, ya que la geografía de Chile permite un rápido acceso a la costa, y entonces la gente que puede ir por el día a la playa, no puede porque el precio se lo impide".
Alvarez tiene la esperanza de que la carta tenga buena acogida, y que más temprano que tarde exista una tarifa única.