Derrochando talento por bidones, Jorge Aguilar le ganó a su amigote Guillermo Hormazábal por 6-3 y 6-2 en la final del torneo cholito Inka Bowl, que se raqueteó en la capital limeña, demostrando el enorme potencial de las dos principales raquetas chilenas juveniles.
Jugando un tenis de alto nivel y gran madurez, el "Coke" despachó al "Memito", que se lesionó del espinazo, en una hora y diez minutos de meta y ponga.
En todo caso, independiente del ganador, los lolos siguen demostrando que son grandes con la raqueta en la mano y con calidad de sobra están sentando las bases de un prometedor futuro en el circuito tenístico profesional, el que alguna vez aspiran liderar tal como su talentoso antecesor, el "Chino" Ríos.