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| 10 de Febrero de 2002 | |||
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Canal satelital vendió "clásicos" domingueros a VTR y Metrópolis y en Quilín no verán ni uno ANFP perdió feucho con SKY Si ya va poca gente al estadio, ahora de seguro irá menos. Esto, porque no sólo los que tienen parabólica verán los duelos más cototos del torneo, sino también los que poseen cable. En los últimos días se supo la "cartita" que SKY tenía bajo la manga. En un golpe a la cátedra, la empresa satelital comunicó que los "clásicos del domingo", hasta el año pasado sólo cachables por quienes tenían la parabólica, fueron vendidos a las empresas de cable, en una cifra que no fue pública, pero que de todos modos a la ANFP no le incumbe, pues de esa agua no beberá. Y aunque en Quilín pusieron el grito en el cielo, porque además de no cortar la cola en el malabar ello involucrará que menos gente vaya al estadio (ya que habrá más opciones de instalarse en la casa ver los partidos), SKY aclaró que la movida es sin derecho a pataleo. Esto, porque en 1998 cuando SKY compró en 57,5 millones de dólares el producto fútbol (por 4 años) en ninguna parte se estableció que la entidad satelital no podía subvender la licencia a quien se le antojara. Se podría decir que con el acontecimiento la gallada en general saldrá ganando, pues además de los bacanes que cuentan con SKY se sumarán los 700 mil abonados, claramente gente con menos billete, que tienen Metrópolis y VTR. Sin embargo, los clubes, especialmente los "grandes" como el Colo y las universidades, no saltarán en una pata como el público, pues ahora se les transmitirán por más canales sus duelos y no por ello agarrarán más platurri. Por eso es que se auguran tironeos de mechas entre las principales escuadras del terruño y los mandamases de Quilín, que azopadamente no pudieron hacer nada para evitar que SKY se saliera con la suya. Futura bronca que, además, de seguro aumentará cuando en los próximos meses se negocie el nuevo contrato y en el que ya se sabe que el organismo satelital no tiene ningún afán de pagar un turro grosso, dado que el fútbol chileno vale menos que un peso argentino.
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