Tarde reaccionaron, pero al fin se acordaron que tenían lengua en la ANFP. Ayer el abogado Carlos Toro sacó la voz por la movida que hizo SKY, de vender los derechos a Metrópolis y VTR de los "clásicos" domingueros, señalando que "con tal empresa televisiva tenemos un contrato, en el cual suponemos que los acuerdos se toman en forma bilateral".
Aunque la entidad satelital, dueña de los derechos televisivos hasta fin de este año, ya sostuvo que el malabar que hizo con las cableoperadoras no contempla pataleo, el jurista de Quilín recordó que "lo que se estableció con SKY fueron las bases de un contrato que nunca se firmó. Allí se aclaraba que se podía sublicitar la señal, pero si en definitiva esto se iba a realizar debía contar con nuestra aprobación, como en todos los convenios donde existen dos partes en juego".
Según comentó Toro hasta el momento no sólo el proceder de SKY no contó con la venia de los regentes del fútbol. "Hasta ahora ni siquiera nos han oficiado de la determinación que tomaron", añadió, por lo que se trataría de una arrancada de tarros que no tendría ninguna base.
Demás está recordar, acotó el abogado, que para nada beneficia a la Corporación que las mochas domingueras la transmitan las cableoperadoras, ya que "la gente perdería el atractivo de ir a los estadios".
"Pasaríamos de un universo de televidentes de 70 a 700 mil y de una cobertura territorial del 30 al 100 por ciento. Así que no cabe duda que lo que hasta aquí se ha adoptado nos friega por donde se le mire", concluyó el director de la ANFP.