TENER CACHATIVA: Quizás de la costumbre nacional de llamarle "cachar" al acto de comprender y aprender, salió el término "cachativa", que se refiere popularmente a la inteligencia. "Tener cachativa" consiste en ser ingenioso o creativo como dicen ahora, o despierto como decían las abuelas para referirse a un nieto listo, vivo y medio pillo. En cambio, tener "poca cachativa" es sinónimo de tonto. Lo que no se puede negar es que muchos chilenos recurren a la "cachativa" para mejorar sus ingresos y poder sobrevivir.
EL QUE FUE A MELIPILLA: Esta entretenida expresión popular se desarrolló en el ambiente escolar de antaño y no era más que un verso y de inmediato ocupar un asiento, a veces de mejor ubicación. El cuento era que si uno se paraba del lugar en que estaba sentado, venía otro y al son de "el que fue a Melipilla, perdió su silla", ocupaba el asiento... y punto. Los más atrevidos recuperaban el espacio diciendo "y el que llegó de Copiapó, de las mechas lo sacó".
EL CHORIPÁN: Con el término "choripán" se incorporó una nueva palabra al repertorio de "sánguches" nacionales. El "choripán" vino de Argentina y es pan con chorizo o longaniza... Simple, barato y sabroso.