|
|
| 16 de Febrero de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Armado de una "ascupeta", huasteco abusete dejó la crema Cauquenes adentro Mató a conviviente por abandono y a su querida suegra por carbonera El drama hizo llorar hasta los sauces y convirtió en amargo hasta el último litre que aún quedaba dulce en el paisaje campestre que rodea la localidad huasa de Las Margaritas, situada a seis kilómetros de Cauquenes. El jueves, a las ocho de la noche, llegó en bicicleta hasta un rancho que alza sus murallas en ese lugar Orlando Orellana Chambla, de 25 años. El obrero venía pedaleando desde su propia casa, donde en los últimos días había estado tomando caldo de cabeza más solo que un álamo huacho, ya que el 2 de febrero, a las 11 de la mañana para ser exactos, su mujer, Jimena Sanjana, de 25 años, aprovechando que no estaba en casa, se había mandado a cambiar junto a sus dos chiquillos a casa de su madre. Ese día, cuando regresó Orellana y buscó en la cocina algo para comer, sólo encontró una nota que decía: "Horlando, no quiero que me saquís más la cresta. Me tenís aburría con los combos y las patás i me voi a vivir con mi vieja que ella me a aconsejao que te abandone por los niños. No quiero que tratís de estrangularme como la última vez. Adiós. La Jimena". Durante todo el tiempo que se las pasó solo, Orlando había tratado infructuosamente que la oveja descarriada regresara al redil, donde le tenía reservada una paliza como escarmiento, pero como todos sus esfuerzos resultaron vanos, por fin se decidió a cortar por lo sano y por eso, antes de salir, se echó al hombro su escopeta y la cargó con cartuchos del 14. Al llegar al domicilio de su suegra, Jimena adivinó que el hombre traía malas intenciones así que llamó por celular a los carabineros, pero lamentablemente cuando estos llegaron el drama ya se había consumado. Cuando su mujer se negó una vez más a regresar a casa, Orellana la mató de un escopetazo y luego volvió el arma contra su suegra y también le disparó. Las dos mujeres murieron en el acto. Al llegar la policía, en la casa sólo quedaban con vida un lactante de 20 días, hijo del homicida, y una niña de 3 años que Jimena tuvo con una pareja anterior. Orellana fue capturado por la misma patrulla que descubrió la matanza, cuando tiraba pa'l monte pedaleando como condenado.
|
|