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| 19 de Febrero de 2002 | |||
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Tercer alto miembro de las FF.AA. que pide al mandatario irse para la casa Marino vuelve a echar la foca a Chávez
El contraalmirante de la Armada, Carlos Molina, siguió los pasos del coronel de la Aviación, Pedro Soto y del capitán de la Guardia Nacional, Pedro Flores, que hace dos semanas reclamaron la renuncia de Chávez, con tres años en la presidencia. "Por Venezuela, su futuro y el bienestar de nuestros hijos, debemos todos, como una sola voluntad, exigir la renuncia inmediata del Presidente Chávez y su tren ejecutivo (...) para de esta forma evitar la confrontación civil instigada desde el Ejecutivo", dijo Molina en conferencia de prensa. El gesto desafiante de Molina, quien se presentó vistiendo su uniforme blanco, constituye una nueva bofetada para el Presidente en momentos en que, según sus opositores, enfrenta una crisis de confianza por su estilo de gobierno agresivo y por sus políticas económicas. Molina dijo que actuó según su conciencia e independiente de los otros dos militares disidentes, quienes han recibido el apoyo de la oposición con ruidosas protestas callejeras. El lunes, pocas horas después del pronunciamiento de Molina, varios cientos de opositores al gobierno dieron su apoyo al oficial y realizaron una ruidosa protesta en una plaza en el este de Caracas, agitando banderas de Venezuela y gritando consignas como "fuera Chávez, vete ya". El ministro de la Defensa, José Vicente Rangel, aseguró que el país y la Fuerza Armada Nacional (FAN) están en absoluta calma y normalidad. Pero, emisoras radiales reportaron mayor presencia de guardias rondando las dependencias oficiales. "Esto no altera para nada la paz pública y la estabilidad democrática del país", dijo Rangel a la televisora estatal. Las autoridades militares analizarán la actitud de Molina "con mucha seriedad, pero con firmeza", añadió.
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