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| 21 de Febrero de 2002 | |||
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Caleta de efectivos se juegan por salvar a pobladores con agua al pescuezo Al menos 69 muertos por lluvias bolis
"Lamentamos informar que el saldo de personas muertas se elevó a 69", dijo Juan del Granado, alcalde de la principal ciudad boliviana y sede de gobierno. El funcionario agregó en conferencia de prensa que el balance formaba parte de un último informe de la policía boliviana. El alcalde Del Granado encabezaba también, personalmente, desde la noche del martes la búsqueda de víctimas y tareas de socorro a millares de damnificados. "Es la peor tragedia en la historia de la ciudad", dijo el miércoles a la prensa. La principal ciudad de Bolivia con 1,3 millones de habitantes y a 3.680 metros sobre el nivel del mar sufrió daños en principio calculados en 10 millones de dólares. Una tempestad de agua y granizo azotó el martes la urbe, enclavada en una hoya y rodeada de montañas, desencadenando deslaves y el desborde del río Choqueyapu, que la atraviesa, y sus afluentes menores. El Servicio Nacional de Meteorología confirmó el miércoles que durante los 85 minutos de intensa granizada y lluvia ocurrió una precipitación de 39,4 milímetros, la mayor en los registros pluviales de la ciudad. Un comunicado del organismo explicó que ese registro equivalía a un precipitación 39,4 litros por metro cuadrado, cinco veces más alta que la normal. La tormenta obligó la suspensión de actividades educativas en la ciudad, mientras el sector público decretó el miércoles tolerancia laboral para su personal. Las actividades privadas también resultaron semiparalizadas debido a dificultades en los servicios de transporte público y obstáculos que dejó la tormenta para la circulacin de vehículos. Zonas del sector céntrico y su casco histórico amanecieron cubiertas de toneladas de lodo y escombros que diseminaron las crecidas que arrastraron decenas de motorizados, destrozaron calles y avenidas y sembraron el pánico ciudadano. La mayoría de víctimas fatales eran ancianos, mujeres y niños que no lograron ponerse a salvo de las furiosas aguas que descendieron de los circundantes cerros y colinas. Muchos perecieron mientras vendían productos agrícolas en las aceras de populosos barrios de la zona alta, según estremecedoras imágenes de videos aficionados divulgados por canales televisivos.
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