Alegres, después de una regada cena en el restorán "Turri", llegaron hasta el hotel Ancara, ubicado en la avenida San Martin, CRISTIAN CASTRO y TITI AHUBERT, la noche de la actuación del ídolo azteca en la Quinta Vergara. Ambos estaban de lo más "chispeantes", al punto que no podían ni achuntarle con la llave a la puerta. Después de varias risotadas en el pasillo, donde de pasadita se hicieron una serie de arrumacos, ambos ingresaron a la habitación. Lo simpático de todo esto es que el artista, orgulloso, entró con la "Antorcha de plata" en la mano. Los tortolitos pasaron allí toda la noche. Definitivamente el plato predilecto de este muchachín es "Titi al velador"... Titi García-Huidobro y Titi Ahubert.
Con los ojitos llenos de lágrimas y el corazón destrozado está DANIELLA CAMPOS, quien perdió un anillo de brillantes. La penita de la popular gemela se debe a que la costosa joya tiene un tremendo significado en su vida, ya que la recibió al coronarse MISS CHILE Daniella jura de abdomen que perdió la sortija en el O'Higgins, por lo cual hizo el reclamo respectivo a la administración. Como es lógico se dio orden de buscarlo por todos lados, por lo que las camareras tienen el hotel patas arriba.
Pese a lo anterior, Daniella no lo ha pasado tan mal, ya que todas las noches se ha dado una vueltecita por las distintas discotecas de la Quinta Región y se lo ha bailado todo. Uno de los artistas festivaleros que le hizo, derechamente, los puntos a la "amiga con ventaja de Iván Zamorano", fue SERGIO DALMA, quien se hizo el lindo en la SKUBA La abordó en el salón vip, pero después de darle duro al blablá, se retiró del lugar pegándole a la perra. Luego comentó que esta chiquilla está enamorada hasta las patas de BAM BAM, ya que le habló solamente del goleador chileno. ¡Qué bajón!
¡Increíble! MAURICIO CLAVERIA, integrante del grupo LA LEY, destrozó un baño. Tal como lo está leyendo. Echando periquitos salió de su habitación, arreglándose los pantalones. El baterista bajó hasta la recepción a exigir que lo cambiaran de pieza, ya que cuando estaba en lo mejor, se desarmó la taza del water y se dio un manso ni que porrazo. Impresionada, la gente del O'Higgins le preguntó al músico qué había hecho para echar abajo el WC. Un tanto urgido, "El Clavito" trató de explicar lo sucedido. Al final de cuentas, todo se solucionó, pero el moretón y el susto, no se lo quita nadie.