22 de Febrero de 2002
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Popular músico compartió con su abuela en el Cerro Barón
DJ Méndez recorrió las calles en que peluseaba cuando cabro chico

DJ Méndez recorrió pacientemente el pasillo que une las diversas casa del cité signado con el número 474 de calle Portales.

(Foto: Copesa)

Emotivos momentos vivió el músico con sus ex vecinos. El tour por el lugar terminó en la casa que lo vio nacer y que actualmente habita su abuela materna.

(Foto: Copesa)

DJ Méndez no olvida sus orígenes. El músico chileno, radicado hace 16 años en Suecia, visitó ayer el humilde cité donde nació y creció, en la calle Portales del Cerro Barón.

Para la ocasión el artista porteño no olvidó detalle. Se vistió de blanco -jockey y polera onda musculitos- y partió junto a sus músicos al lugar que abandonó a los 11 años en busca de mejores horizontes.

Méndez llegó y por su mente pasaron los más diversos recuerdos. Decenas de situaciones, lugares y momentos. Emocionado caminó por el estrecho pasillo que une todas las casas y se detuvo cada vez que una imagen pasada invadió su mente.

El lugar está signado con el número 474. Por fuera parece la fachada de una casa común y corriente, que perfectamente podría estar ubicada en cualquier población del país. La diferencia es que el frontis está marcado por la empinada acera que une como columna vertebral las calles del cerro Barón, citado brillantemente en el tema "La Joya del Pacífico", en la inconfundible voz de Lucho barrios.

"Aquí yo jugaba a la pelota y me retaban cada vez que quebraba los vidrios", sentenció con cara de maldadoso. Y agregó: "Esta casa que ustedes ven acá (muestra un de las mejoras) la ayudé a construir yo. Aquí aprendí todo lo que sé de albañilería", dijo.

En la medida que avanzaba, sus ex vecinas salían a saludarlo en patota. "¡Polito (así le decían cuando cabro chico) qué lindo estás", expresó una cuarentona y robusta dueña de casa; al mismo lugar llegaba otra señora con un álbum de fotos, donde efectivamente aparecía Méndez en pantalones cortos y con una pelota entre los pies.


- ¿Imborrables momentos?


- Es que acá se da una situación muy especial.... No se necesita el lujo para tener un lugar lindo. Si fuera por amor esto sería un castillo tremendo.


- ¿Eras muy niño cuando viajaste Europa?


- Era un cabro chico que se encontró de la noche a la mañana con un país absolutamente distinto. Allá estaba todo ordenado, para cruzar una calle se tenía que apretar un botón, las micros no se paraban levantando el dedo y lo peor es que estaba todo el día cagado de frío. Al principio era un fucking país que, poco a poco, me fue gustando y ahora es mi hogar.

El conocido músico, que tiene sonando firmeza en nuestro país el álbum "Latino for life", llegó al final del cité y se encontró con su casa. En el umbral, una pequeña anciana llamada Ana Torres: su abuela. La mujer lo esperó pacientemente en la puerta del deteriorado inmueble. Méndez la abrazó y besó por largos minutos.

El intérprete de "Estocolmo" y "Chiki Chiki" pidió un momento de privacidad. Junto a varios primos, sobrinos y vecinos posó para la prensa, en la medida que el angosto pasillo lo permitía. Le hizo el quite a la ropa -principalmente pañales de tela- que colgaba a todo lo ancho del cité y se despidió del diario pop. "Ojalá me tengan algo rico para el manye", bromeó con la intención de no arrancar lágrimas nostálgicas, por un pasado cargado de amor, pero carente de las comodidades y el lujo que las Uropas le concedió.


 
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