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Máquina de bebidas "traguilla"
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- Con permisito, dijo Monchito. Quiero poner un reclamo contra una máquina que me vio las canillas.
- ¿Andaba con minifalda o a "poto pelado" como la modelo del Festival?
- ¡Oiga! Soy su colega Nadia Flores y como la caridad empieza por casa quiero alegar que acá en La Cuarta tenemos una máquina expendedora de bebidas y se ha tragado casi todo mi sueldo.
- ¡¿Tanta plata?!
- Bueno, en realidad han sido 900 pesitos, pero a otros colegas también los ha pasado por el aro. Hace dos semanas que estamos llamando a la embotelladora al 800-800-150, y juraron de guata que iban a arreglar la máquina y devolver la plateada, pero no pasa nada.
- Seguro que ahora se les refresca la memoria y vienen de una carrera para que no se muera de sed.
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Le salvaron chocleros al gratín
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- ¿Con La Cuarta, la que tiene buena dentadura?
- Igualita a la de Pepe Cortisona.
- ¡Chócala, yo también! Y todo gracias al pulento doctor Roberto Letelier, del Centro de Referencia de Salud de Lo Prado, que me sanó de una tremenda infección que tenía en los dientes. Y lo mejor de todo es que no me cobró ni un peso, porque sabía que estaba sin pega.
- Se las mandó su dentista. Nos ponemos de pie y le damos un aplauso cerrado.
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Una casa para canes huachos
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- Mijito, quiero pedirle un favor.
- Dígame no más, abuelita, ¿en qué la podemos ayudar?
- Me llamo Marina Cáceres, tengo 76 años, y ando buscando un hogar para dos perritos bien bonitos y nuevitos que hay cerca de mi casa, ya que ninguno de mis vecinos quiere verlos ni en pintura.
- ¿Y por qué sería?
- De malos que son. Les tiran agua caliente, los agarran a palos y hay uno que tiene su patita quebrada.
- ¿Y cómo lo puede hacer la gente que los quiere adoptar?
- Que me llamen al 321-6924. Los perros van a estar muy agradecidos y yo también.
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Otro quiterrier busca un hogar
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- Oiga, espérese, no me vaya a cortar.
- Tranquila. Hoy tenemos un diario de goma, así es que déle no más.
- Qué bueno. Me llamo Sibila Hernández y quiero regalar un perro de dos años, bien tranquilito, de color negro y pelo corto.
- ¿Y usted ya no lo quiere?
- Es que no tengo espacio en la casa, porque es muy chiquiturri. Si entra el perro, tengo que salir yo.
- Chuata, ¿y dónde hay que llamar para llevarse al can?
- Al 335-0798, y hablan conmigo, o al 742-2654, que es donde vive mi socia, la Mónica.
- Estamos claritos. Y que siga el festival de adopciones...
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Marido con cola entre las piernas
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- Snif, snif... ¿Con La Cuarta, la que presta el hombro a los maridos arrepentidos?
- Sólo si el arrepentimiento viene desde el fondo de su corazón. Y el puro hombro, por siaca.
- Me llamo Miguel Santibáñez y lo llamo para contarle que echo de menos a mi esposa, Cristina Valdés, y mis dos hijos, Estéfani y Luisito, que se fueron de la casa hace como cuatro semanas... Snif...
- Sus razones habrán tenido para dejarlo botado.
- Mmmm... sí. Tuvimos una discusión y después de eso ella agarró moto y se fue con los niños y lo primero que pilló.
- No se le habrá ocurrido levantarle la mano...
- Jamás la tocaría ni con el pétalo de una rosa, por eso quiero pedirle que me perdone y me llame a mi celular, el 09-6299740... O que me venga a ver adonde vivo ahora, en calle Sewell 95, población Santa Teresa de Machalí. Acá le mando una fotito de mi palomita y los peques... Los extraño caleta.
- Vamos a ver qué pasa... La decisión la tienen ellos.
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