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| 27 de Febrero de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Resulta que conocí un joven de 22 años que es precioso. Yo tengo 19 años y no soy mal parecida, por lo que me dice. Él es evangélico. Resulta que un día me dijo que yo le gustaba y le interesaba mucho. Yo le dije lo mismo, porque a mí realmente me interesa. Empezamos a ser "amigos con privilegio", pero con demasiado privilegio. Los dos nos enganchamos y ahora nos queremos mucho, pero como él es evangélico, en su iglesia le llamaron la atención, porque estaba en mi casa hasta tarde, pero igual nos seguimos viendo y ahora nos enganchamos aún más. El 1 de marzo se tiene que ir a la escuela de suboficiales y me hizo prometerle que yo lo iba a esperar y eso es lo que voy a hacer, pero un día domingo en la noche me fue a buscar a la casa y me dijo que ya no quería seguir conmigo, porque estaba confundido. Me la sufrí toda cuando me lo dijo, pero a la vez me dijo que no quiere separarse de mí porque me quiere. Es ahí que no lo entiendo, porque me agarra a besos y no me suelta más y me repite a cada rato que me desea, que de todas las mujeres que él ha tenido yo soy la que realmente lo ha hecho feliz en la cama. ¿Qué piensa usted que tengo que hacer ante esta situación? ¿Lo espero a que llegue? Son 2 a 3 meses que tiene que estar adentro de la escuela. Confundida Mi perra:
Pienso que su consulta no tiene razón de ser. Cuando me dijo que el galancete es evangélico, creí que los hermanos habían intervenido duramente para poner término al cacheteo con el "joven precioso", pero no es así. Sólo le llamaron la atención por quedarse hasta tarde en su casa. ¡Supieran que están "pecando" con relinchos y todo! Después, confiesa que empezaron el merequetengue desde el primer momento e imagino que esta noche tendrán una despedida "apoteósica" y el cabro llegará pisándose las ojeras a la escuela de suboficiales y con las cañuelas tembleques. Y usted andará por lo menos tres días con una sonrisa de oreja a oreja. Resulta que estarán separados dos o tres meses y usted se armó un tremendo rollo. ¿Es que no puede estar 60 ó 90 días sin darle cuerda al reloj, ah? Si lo echa mucho de menos y aprovechando que todavía tenemos verano, puede darse un par de duchas frías diarias y no andará mirando para la carnicería durante este tiempo. Si la cosa se pone más peluda, saque hielo del refrigerador y se masajea el cuerpo. Si me hace caso, el reencuentro será a todo cachete y el pelao gritará como Tarzán. DR. CARIÑO |
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