JERUSALEN, 3 (AP).- Un francotirador palestino disparó contra soldados y vehículos civiles israelíes en un puesto de control en Cisjordania, y mató a 10 personas, dijeron fuentes militares y hospitalarias. Israel respondió con una serie de intensos ataques contra instalaciones palestinas de seguridad en Cisjordania y la Franja de Gaza, las cuales dejaron al menos cuatro policías palestinos muertos.
La más reciente oleada de violencia, que suscitó llamados en Israel para derrocar al líder palestino Yaser Arafat, ocurrió sólo 12 horas después que un atacante suicida palestino detonó el sábado la carga de explosivos que llevaba en el cuerpo en un concurrido barrio ultraortodoxo judío en Jerusalén y mató a nueve israelíes, incluidos varios niños.
Las brigadas Al Aqsa, una milicia vinculada al movimiento Fatah de Arafat, se adjudicaron la responsabilidad de los dos ataques dinamiteros del sábado en Jerusalén y del tiroteo del domingo en Cisjordania, cerca del asentamiento judío de Ofra.
La milicia, que juró vengar los ataques israelíes en los campamentos de refugiados de Balata y Jenin, en Cisjordania, hizo circular un volante señalando que el tiroteo del domingo fue la respuesta a las medidas del ejército israelí en los campamentos, que dejaron un saldo de 23 palestinos muertos en un periodo de tres días.
Israel culpó a Arafat de los ataques recientes y Dan Naveh, ministro del gabinete, dijo que demostraron que "no hay más alternativa que poner fin al régimen de Arafat".
Los palestinos también dijeron que la intensificación de la violencia está fuera de control, pero culparon a Israel.