|
|
| 08 de Marzo de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Yo siempre leo su columna y me da la impresión de que usted tiene buenas intenciones cuando da consejos, pero borra con el codo lo que escribe con la mano... La carta que apareció publicada el 4 de marzo es prueba de lo que digo. Resulta que esta señora casada que le escribió le contó el mismo problema que le han contado bastantes varones en otras ediciones, y cada vez que le ha escrito un hombre con un problema similar, usted sólo le da una palmadita en la mano y le dice: "Niño malo! No gorree a la bruja!" y eso es todo. O sea que además que el tipo es gorrero, usted le aviva la cueca llamando "bruja" a la esposa. Pero a esta mujer que escribió la carta usted casi le manda todas las penas del infierno y al esposo lo trata casi de santo. ¿Cómo es la cosa? ¿Usted ocupa una regla para medir el comportamiento de las mujeres y otra para los hombres? ¡Na' que ver, poh! Tanto las mujeres como los hombres tomamos los mismos votos en el momento de contraer matrimonio. Entonces, cuando un cónyuge infiel le escribe, usted debería ser más justo, porque na' que ver que a las mujeres nos trate casi de prostitutas cuando somos infieles, y a los hombres (que son más promiscuos que las mujeres, en su mayoría) los trate como si lo que ellos hacen no tuviera importancia. ¿No será que usted es el presidente del club de Toby, digo yo? La araucana justiciera Mi perra:
¡Ay, que injusta es mi vida! Palos porque bogas y palos porque no bogas. Usted me cobra sentimientos porque afirma que les cargo la mata a las mujeres que andan con la comezón y ganas de ponerle cachitos al marido y, en cambio, soy tierno y comprensivo con los hombres infieles. Tengo cualquier cantidad de cartas y emilios de gallos que reclaman porque les doy duro cuando andan en malos pasos y, sin embargo, soy demasiado generoso con las féminas. Incluso, me acusan de traicionar el sexo masculino, porque espanto la caza con mis majaderos consejos sobre la fidelidad y el respeto a la pareja, especialmente cuando hay hijos. Reconozco que fui duro con esa señora, pero lo hice a conciencia, a ver si le metía en la cabeza que esa enfermiza atracción por el primo de su marido era un error que podía ser fatal. Ella reconoce que el potencial venado le ha dado felicidad y un confortable hogar, pero igual sueña con que el primo, casado y padre por añadidura, la agarre a porrazos. ¡Puchas, una mujer casada tiene que pensar con la cabeza y no con la vagina! Digo yo. DR. CARIÑO |
|