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| 09 de Marzo de 2002 | |||
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Alcalde se aburrió que propietarios le pasaran gato por liebre y repartió herraduras a granel Por cargados y subidos por el chorro clausuraron a 4 "cafés con piernas"
La medida, bien cargada, fue aplaudida por algunos y pifiada por otros. Según los que saben, en algunos de los locales sancionados sus clientes habituales podían elegir entre paladear una tacita del popular brebaje, o servirse en carne viva a las descafeinadas mesoneras del recinto. Para tal efecto los propietarios de los establecimientos había acondicionado en su interior exclusivos reservados, construidos de cholguán y fonolita, con el fin de proteger la intimidad de los cafetómanos. En esos cubículos practicaban el "Express", un encuentro cuerpo a cuerpo que sólo dura cinco minutos; el "Capuchino" que se hace con la cabeza cubierta con una capucha de fraile; o el "Cortado", una especialidad sólo recomendable para los machos que pueden aguantar un terremoto grado seis en el colchón, sin correr el riesgo de perder por secretaría.
Cafeteras se defiendenDos de las casi 80 chicas que quedaron cesantes el Día Internacional de la Mujer, dijeron a La Cuarta que es falso que se practique la prostitución en los locales clausurados."Esto lo saben muy bien los empleados de la Municipalidad, porque ellos se cuentan entre nuestros mejores clientes", dijo la azafata. Las niñas, que atendían en el Surf Café, situado en calle Cuevas 637, insistieron en que su patrón les paga sólo por atender el mesón y que la mayor parte del personal del negocio estaba constituido por dueñas de casa y madres con hijos. Además, aseguraron que su condición de trabajadoras está formalmente establecida a través de un contrato laboral que cumple con todos los requisitos legales. Las mujeres emplazaron a las autoridades a mostrar pruebas del supuesto trabajo sexual que realizarían al amparo del "café con piernas". Por su parte el alcalde subrogante de Rancagua, Marcelo Peñaloza, explicó que la medida no debe interpretarse como persecución ni como una cruzada de mojigatería edilicia. "Lo que se busca con este tipo de fiscalización es que se cumplan las normativas legales y que se respete el giro de las patentes que se han otorgado a cada local. Ellos están sobrepasando los límites que establecen esos permisos. Algunos tienen patente de cafetería pero funcionan como salas de espectáculos o boites. En una reciente fiscalización, se constató que los locales no reunían las condiciones para ejercer las actividades que permitía la patente y también se observó que en ellos se ejercían algún tipo de comercio sexual y otras actividades que atentan contra la moral", dijo el alcalde.
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