GIRONA, 8 .- Un tercio de los sacerdotes en activo de la diócesis de Girona, en España, que congrega en sus parroquias a la mitad de los feligreses de la diócesis, ha presentado a su obispo un controvertido documento en el que reclaman a la jerarquía eclesiástica cambios tan radicales como el celibato voluntario, el sacerdocio femenino, el abandono de los signos de ostentación o una implicación más valiente y comprometida contra las situaciones de explotación e injusticia.
En el documento, el grupo de sacerdotes también pide que la Iglesia democratice su funcionamiento. El manifiesto, firmado por 71 sacerdotes miembros del Foro Joan Alsina, constituido hace dos años y medio en memoria del párroco gerundense muerto en Chile durante el gobierno militar, reclama que la Iglesia promueva los derechos de la mujer de manera que no quede excluida de ningún cargo o ministerio, incluido el sacerdotal. Los curas piden también el respeto a las personas que se encuentren en situaciones familiares canónicamente irregulares y también la libre opción al celibato sacerdotal.
Ante la pregunta de si su atrevido documento implica desobediencia, replican que no les guía ninguna voluntad de ruptura, sino la satisfacción de expresar con plena libertad sus opiniones en el seno de la Iglesia.
Los firmantes del documento reclaman que la austeridad con que viven muchos cristianos se haga extensiva a la Iglesia como institución pública, a la que piden testimonios de desprendimiento, tales como el abandono de los signos de ostentación, riqueza y poder. El Foro advierte que no es suficiente hacer callar la mala conciencia dando algunas propinas, sino que hay que compartir de verdad los propios bienes con los pobres y desvalidos.