|
Condoro por letras en notaría
|
|
- ¿"La Cuarta", la que defiende a las universitarias?
- Claro que sí, mijita. ¿Qué le pasó, mi vida?
- Le cuento. Mi carné es el 12.602.872-5, soy una estudiante de Periodismo en la Universidad de Playa Ancha, y quiero exponer un problema que me pasó con las letras.
- ¿La a, b, c...?
- Por favor, futuro colega, no me agarre para la palanca, porque es bien grave. Resulta que por un enredo entre la "U" y la notaría Sotomayor, de Villa Alemana, ahora estaré un año en el Dicom.
- El fucking Peneca Verde. ¿Y por qué, huachita?
- Le explico. Reconozco que me atrasé con una letra en diciembre, y la pagué, pero de ahí en adelante han sido puros dramas. Esto ocurrió en diciembre, en enero estaban de vacaciones y en febrero parece que se dedicaron al Festival de Viña.
- ¿Justo en la práctica?
-Síp. El asunto es que me encontré con un tremendo despelote, nadie sabía de nada y sólo porque Diosito es grande, mi mamá consiguió pagar lo que faltaba, pero no sabe na' lo que me ocurrió en la notaría, cuando fui a cancelar los gastos de cobranza.
- ¿Qué onda, preciosa?
- Que me habían mandado todas las letras el Dicom. O sea, una la sufre para pagar, hace chilenitas, se consigue la plata por aquí y por acá con los papás, porque la práctica no da para tanto, y después se encuentra con estas sorpresitas, ¿ah, ah, ah?
- Ultimo, pues. Ojalá que se solucione y no se vuelva a repetir.
|
|
Seguimos con las universitarias
|
|
- ¡Aló, profe! Nosotros somos de Periodismo de la Universidad de Chile.
- Gran Casa. Ahí se aprende... a chupar. Noooo si es broma. ¿Qué onda?
- Que el otro día fuimos a matricularnos y en el micro nos tocaron dos tontos pesados, el chofer y el copiloto. Pagamos con los carneses del año pasado, y nos agarraron para el chuleteo.
- A mí siempre me pasó. Los odio.
- No era tanto que no quisiera aceptarlos, sino que la actitud. Empezó a tratarnos de huachita, que esto y lo otro, hasta que un compañero no aguantó más y le echó como un garabato.
- ¿Qué le dijo?
- Aprende a escribir y algo más. Entonces, el sujeto este su puso a tirarnos papel higiénico hasta que nos bajamos. Serían unos 15 minutos, incluso nos siguió en la calle, tirando cuestiones desde la micro.
- ¿Cómo es el tonto?
- Un chicoco cuarentón, flaco, que va para Pelequén, y con un copiloto enfermo de flaite, con cara de angustiado, onda choco panda. La patente es RE-3052, para que nunca más lo haga. Chaíto.
|
|
Vuelve a casa, Cristina Valdés
|
|
- Snif, snif... Fíjese que todavía no regresa mi señora a la casa.
- ¿La cascó?
- Noooo, señor periodista. Soy Miguel Santibáñez y lo he llamado tres veces para contarle que mi esposa, Cristina Valdés, y mis dos hijos, Estéfani y Luisito, se fueron de la casa hace como cuatro semanas... Puse un aviso en su columna el 22 de febrero pasado y aún no aparecen.
- Parece que...
- Nada que ver. Tuvimos una discusión y después de eso ella agarró moto y se fue con los niños y lo primero que pilló. El prblema es que ahora ni mi suegra sabe de su paradero. Es terrible.
- Arrepiéntete, pecador.
- ¡Sí! Quiero pedirle que me perdone y me llame al 09-629-97-40... O que me venga a ver donde vivo ahora, en calle Sewell 95, población Santa Teresa de Machalí. Los extraño ene... Snif...
- Y que no se repita, ah.
|
|