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| 14 de Marzo de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Todos los días leo la Ventanita Sentimental, me parece muy entretenida y, por lo que veo, sus respuestas son bien directas y ciertas. Es por eso que le escribo ahora. Resulta que yo pololeo con alguien menor, la diferencia es de 13 años, yo tengo 32 y él 19 años, pero la verdad que a mí no se me nota la edad, me veo como de 22 años, más o menos. Bueno, eso no es el problema, lo que pasa es que yo soy muy buena para comer y creo que a veces como de ansiedad. Aquí es donde está el problema. Siempre peleamos porque él me dice que voy a engordar, que me voy a poner fea y que me va a dejar si es así. Yo le encuentro la razón, pero yo sé que tarde o temprano ya no voy a estar tan regia y eso me tiene muy preocupada, ya que la diferencia de edad, pasado un tiempo, se va empezar a notar y me imagino cómo voy a quedar si tengo hijos. ¿Qué debo hacer? Complicada Mi perra:
Sería un error o una maldad de mi parte si tratara de dorarle la píldora y darle la razón en lo que plantea. Lo más correcto es aterrizarla ahora. Por desgracia para las mujeres, el caso es diferente cuando el hombre es el mayor. Por ejemplo, si su pololo tuviera 32 años y usted 19, nadie se escandalizaría. Habría pelambrillos y malos pronósticos de los familiares, pero nada serio. No quiero ni pensar en las barbaridades que dicen ahora sus conocidos. Lo más suave que es una yegua con su potrillo. Usted afirma que representa 10 años menos. ¿Dónde la vio, mija? Ni que tuviera el espejo de la madrastra de Blanca Nieves. Acepto que se vea menor unos cuatro o cinco años, pero no una lola, mujer, por Dios. Lo que pasa, creo, es que en este momento usted prefiere la cantidad a la calidad, ya que todos los hombres sabemos que a los 19 años uno tiene un muñeco porfiado, que no baja la guardia ni agacha la cabeza en el combate. No puede hacer planes a largo plazo con un muchacho, ya que hasta habla de hijos. ¿Es que piensa casarse con el mancebo? Imagínese, cuando sea un treintón en plenitud, usted jugará por el equipo de las señoras de cuatro décadas. Y como es buena para el diente, claro que engordará, no le voy a decir cómo. ¿Qué le parece si ahora analiza el problema con la cabeza? DR. CARIÑO |
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