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| 15 de Marzo de 2002 | |||
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Medio Estados Unidos la tiene para la soberana palanca Alcaldesa gringa jura que le pegó feroz PLR al mismísimo demonio Carolyn Risher firmó el decreto de expulsión el año pasado, en la vigilia de Halloween. "De hoy en adelante Satanás, soberano de las tinieblas, autor del mal, destructor de todo lo que es bueno y justo no podrá entrar en la ciudad de Inglis", se lee en el edicto fijado al ingreso del poblado con los sellos oficiales de la comuna. Desde entonces comenzaron los problemas: llamados burlones desde todo Estados Unidos que se autobautizaban "Satanás", polémicas internas en el pueblo y hasta una denuncia pública de la asociación por los Derechos Civiles, que promueve la separación entre Estado e Iglesia, según la cual la proclama "expone a la ciudad a la acusación de preferencia religiosa". Nada de esto logró convencer a la alcaldesa, que está convencida de "ejercitar su autoridad en nombre de Jesucristo", cuando ordenó a Lucifer y "a todas las otras fuerzas del mal cesar toda actividad y dejar los confines de Inglis". En Inglis, con 1.400 habitantes sobre el Golfo de México, el pasado otoño hubo un aumento del consumo de droga y de los casos de molestias sexuales a niños y violencia doméstica. El reverendo Richard Moore, pastor de la Yankeetown Church of God, mantuvo una reunión con Risher para fijar en los ingresos del poblado una proclama anti Satanás. A cuatro meses de distancia, la policía del pueblo comentó los efectos de la prohibición: "No hubo una matemática disminución del crimen, pero ha llevado a una nueva unidad en la población", dijo el teniente Steve Morris.
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