|
Drama de ex rey de la fruta
|
|
- ¡Hola, jefe! ¿Se acuerda de mí?
- Claro que sí. Víctor Hugo Celis, el rey de la fruta en la rotonda Quilín.
- Ex rey. La modernidad, con sus grandes construcciones, me voló de la rotonda y quedamos cinco familias sin pan ni pedazo. Estuve 24 años en ese lugar, donde atendí a personas de todos portes y colores.
- ¿No se estará levantando el tarro, amigazo?
- ¿Cómo se le ocurre, jefe? Tuve el gusto y el honor de atender a clientes como el ex Presidente Aylwin, su hija ministra, los cardenales Silva Henríquez y Fresno, los presidentes del fútbol nacional, ya que estaba cerquita de ellos; distinguidos ministros de la Suprema, Marcelo Salas, Pablo Longueira, los alcaldes de Peñalolén, La Florida y Puente Alto. En fin, tantas buenas personas.
- Así que ahora está en el aire...
- Sí. Ese es mi drama y el de las personas que trabajan conmigo. No he podido encontrar un lugar en Américo Vespucio, pero tengo una esperanza. El alcalde de Peñalolén, don Carlos Alarcón, prometió echarme una ayudita y Dios quiera que la cosa resulte.
- Entonces, tranquiléin. Don Carloncho es un gallo que cumple.
|
|
Cuiden el agüita, plis
|
|
- ¿Con "La Cuarta", la que defiende la libertad de culto?
- Golpéese el pecho con toda confianza.
- Regio. Quiero pegarles un palo a los responsables de un templo mormón de La Florida, en calle Palena, casi al llegar a Tobalaba.
- ¿No le gustaron los misioneros gringos? ¡Pero si no molestan a nadie!
- Pero podrían fijarse en las noches, cuando riegan el jardín. Dejan un tremendo chorro corriendo durante horas. Parece géiser.
- El pasto debe estar verdecito...
- ¡Tsss! ¿Y el río que baja por plena calle hacia el poniente? Con lo cara y escasa que está el agua potable, sería bueno que dieran el ejemplo. Tendrán monedas, pero eso no les da derecho a despilfarrar el líquido elemento, que es una bendición del Pulento.
- Confiamos en que los elders les bajen la presión a los surtidores, si es que realmente son los responsables del condoro.
|
|
¿E Impuestos Internos, ah?
|
|
- Hablo con el diario que cuida del erario fiscal como hueso de santo, ¿o no?
- El billete de todos los chilenos es sagrado.
- Exacto. Entonces, ponga atención a esto: Cuando anduve de vacaciones por la Cuarta Región, me llegó a dar bronca la forma en que los comerciantes evaden sus obligaciones tributarias. Especialmente una mujer de un local del Mercado de Coquimbo.
- ¿Cuál sería el boliche?
- Para que no parezca movida de la competencia, voy a dejarles tarea a los inspectores de Impuestos Internos; que ellos vayan a terreno y la pillen. Se trata de un local bien conocido, cuya dueña es maestra en no dar boleta.
- La reineta de los chanchullos, ¿eh?
- Más o menos. Se las da de paleteada, saca la cuenta como si estuviera en la feria y al final te hace una rebaja insignificante. A mí me salían cuentas de 16.500 pesos, por ejemplo, y bajaba a 16.000 como mucho, sin que uno pidiera nada. Muchos incautos le dan hasta las gracias, en circunstancias que el 18 por ciento del IVA lo agarra casi enterito, porque tiene virgen el talonario de boletas. ¿Cómo lo va hallando?
- Enferma de patuda. Por lo menos, la comida era rica, ¿o no?
- Ehhh... A mí me preocupa que no le robe al fisco. ¿Qué pensarán los turistas extranjeros? A este país le ha costado años ganarse su fama de honesto y no vaya a ser que por unos pocos terminemos peor que varios que mejor ni le digo.
- Ya verá cómo la ponen en vereda.
|
|