|
|
| 15 de Marzo de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Paso a contarle lo que me pasa. Soy una lola de 22 años que estaba pololeando con un joven de 21 años (llevábamos cuatro años de relación) y de esta relación nació una preciosa niña que hoy tiene dos años. Nosotros, antes de tener a mi hija, carreteábamos y lo pasábamos chancho. Después que ella nació, sólo él salía, aunque siempre se dedicó a nosotros. Ahí yo no tenía ninguna queja, pero desde varios meses empezó a juntarse con otros jóvenes (hacen asados, van al estadio, salen por allí y después la siguen en alguna casa, etc.) y empezó a dejarnos de lado y no venía, porque estaba durmiendo o había salido con ellos y yo le di punto final a nuestra relación. Ahora resulta que quiere que volvamos, que ahora sí se va a poner las pilas, y que nos echa mucho de menos y que me sigue amando (en todo caso él siempre me ha dicho que me ama, aun cuando no estábamos juntos). El problema es que él quiere seguir saliendo con ellos y yo sé que si sigue con ellos, lo nuestro no va a resultar. Por fa, Doc, necesito un gran consejo sobre lo que tengo que decidir. La verdad es que estoy muy complicada, porque lo sigo amando, pero creo que él no me va a cumplir. Desorientada Mijita:
Comparto su tincada y creo que el romance de cuatro años, guagua incluida, no tiene destino, porque su joven pareja es completamente inmadura. Sabe que los hijos se hacen echándole para adelante y para atrás, pero desconoce o no le interesa conocer la responsabilidad del padre. En este momento, para él la vida es puro carnaval y hay que pasarlo bien. ˇA gozar, a gozar, que el mundo se va a acabar! No le quepa duda que cuando sale con los amigotes, no sólo van al estadio o a comerse un asado en la casa de alguien. Apostaría que les hacen chupete a los saunas, con sus odaliscas al pum y deben conocer todos los clubes nocturnos del "padrino" Aravena, donde hay chiquillas muy cariñosas y que atienden con la servilleta puesta. El hecho de tener una hija para él no significó nada, como lo demuestra que pretenda seguir con su vida de tarambana. Decir "te amo" no cuesta absolutamente nada. El amor tiene que demostrarse con gestos, actitudes, entrega. No sería mala idea que empezara a tratar de olvidarlo, para que no le duela tanto cuando desaparezca por completo. ˇAh! No vaya a ser cosa que la niña tenga un hermanito. DR. CARIÑO |
|