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| 18 de Marzo de 2002 | |||
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Los sohuas se quedaron con la victoria al vencer 3 a 1 a la Cato Rangers le pasó por encima a bacanes
Cuando a los técnicos les encanta transformar un encuentro de fútbol en una partida de ajedrez lo único que hacen es aburrir soberanamente al respetable que llega a los estadios a ver un partido entretenido. Por cierto, las casi 13 mil personas que llegaron al reducto talquino aún le están echando xuxadas a los pirulos porque no mostraron nada de nada y, para el colmo, se fueron al chancho y ensuciaron la mocha cuando vieron que la victoria era de los sohuas. Los dos cuadros corrieron y marcaron, pero se olvidaron que a los hinchas les gusta ver acciones en los pórticos y una que otra jugada bonita. Pero nada de nada, porque Olmos mandó a los laterales volantes Solís y Ribera más a marcar que a crear. Y lo mismo pasó por el lado de los sohuas, donde Darwin Pérez y Guerrero también se preocuparon que los laterales rivales no subieran. En suma, todos dedicados a marcar, pero nada de fútbol. Y aunque no había cachañas igual llegaron a la red porque en la cancha también había compadres buenos para la pelota como Luis Díaz, que en una jugada individual, buscó la línea de fondo y centro atrás. Dos Santos la dejó pasar y Vallejos la puso a un rincón. Un golazo a los 40'. Pero la alegría no les duró mucho, puesto que luego de un condoro defensivo, Verdugo se las arregló solito para lograr la igualdad a los 42'. Como los técnicos cacharon que tenían que ganar el encuentro se la jugaron con cambios. En la UC ingresaron Ormazábal, Mirosevic y Pérez para darle más fútbol, pero tampoco lo consiguieron ya que los piducanos con el ingreso de Eladio Rojas y la gran actuación de Luis Díaz se adueñaron del balón y de la victoria. A los 83' en un contragolpe gestado por Rojas, Luis Díaz centró al callo y pepa de Risso, que recién había ingresado. Y cuando los pirulos se lamentaban y no se encontraban, Risso se la tocó a Díaz y pepa. Los últimos minutos sirvieron para que los pirulos armaran cuática de puro picotas, porque los talquinos les vendieron pan.
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